Materializando el plano con lineas y puntos reflectantes, Magdalena Fernández aborda el espacio desde la bidimensionalidad, apropiandose de él a través de pequeños fragmentos de espejo que se roban el entorno, deconstruyéndolo y reorganizándolo segun nos vamos aproximando a él.

Al descubrirnos protagonistas de su materialización, al percatamos que somos esencialmente puntos y lineas, nos maravilla que el plano es lo que nosotros somos en él y que nosotros somos lo que el nos ofrece … y el arte, la obra, está en ese espacio, en esa atmósfera que nos atrapa y nos mantiene en comunión.

Valentina Alvarez Fabro
2004

1i004